La rotura del ligamento cruzado anterior se produce al realizar un giro y desplazamiento anterior de la tibia, con el pie fijado en el suelo, superando los límites fisiológicos de elasticidad y resistencia del ligamento cruzado anterior.

La rotura puede ser parcial o completa. En el caso de que la rotura sea parcial, el tratamiento de rehabilitación consistirá inicialmente en bajar la inflamación para facilitar la regeneración del ligamento cruzado anterior y estabilizar todo el complejo articular en su conjunto. Para ello, potenciaremos la musculatura que controla la rodilla (cuádriceps, isquiotibiales, aductores y gemelos), prestando especial atención en el cuádriceps, a su comportamiento y características en acciones de cadenas cinéticas cerradas y abiertas insistiendo generosamente en el trabajo de propiocepción y  funcional de fuerza.

Vamos a dividir la recuperación en 3 fases:

Fase 1

1. Objetivos

Mínimo derrame/inflamación, extensión de rodilla de 0 grados, control voluntario del cuádriceps y patrón de la marcha dinámico activo.

2. Tratamiento

  • Movilidad

– Movilización pasiva de la rótula (medial-lateral e inferior-superior) cuando hay un déficit de movilidad. Se debe aspirar a conseguir una buena movilidad de la rótula (izquierda = derecha) en 4-6 semanas.

– Ejercicios de extensión de rodilla activos y/o pasivos, cuando existe un déficit de extensión. El objetivo es una extensión de 0 ° en 2-4 semanas.

– Deslizamientos de talón para mejorar la flexión de la rodilla. El objetivo es 120-130 ° de flexión de rodilla en 4-6 semanas.

En caso de aumento de la temperatura de la rodilla, derrame o dolor como reacción a las movilizaciones, evaluar el tratamiento y reajustarlo aumentando los períodos de descanso, utilizando crioterapia y/o AINES (antiinflamatorios) después de consultar a un médico.

  • Fortalecimiento

– Reactivación del cuádriceps. Isométricos de extensión de rodilla sentado con las piernas estiradas. Se puede añadir electroestimulación o técnicas manuales de facilitación para reeducar la contracción voluntaria del cuádriceps durante las primeras semanas.

– Progresión desde el ejercicio isométrico de cuádriceps a concéntrico y excéntrico. Cuando el cuádriceps ha sido reactivado se puede pasar a hacer ejercicios concéntricos y excéntricos, siempre y cuando la rodilla no reaccione con derrame o más dolor. Los ejercicios se pueden hacer en cadena cinética abierta y cadena cinética cerrada.

– Los ejercicios concéntricos en cadena cinética cerrada pueden hacerse desde la segunda semana tras la reconstrucción del LCA. ROM (rango de movimiento) 0-60 °, por ejemplo, con la prensa de piernas, squats (sentadillas) o step-up.

– En cuanto a los ejercicios en cadena cinética abierta debemos distinguir entre la reconstrucción H-T-H (hueso-tendón rotuliano-hueso) o plastia de isquios.

Para H-T-H, los ejercicios en cadena cinética abierta pueden empezarse tras 4 semanas tras cirugía en un rango de movimiento de 90-45 grados y se puede añadir resistencia. Enplastia de isquiostambién se pueden empezar tras 4 semanas en un rango de 90-45 grados, pero no se debe añadir extra resistencia en las 12 primeras semanas tras cirugía (para evitar que se elongue la plastia).

Para el injerto H-T-H y el injerto de isquios, se aumenta el ROM  10 ° cada semana desde la semana 5. Semana 5 ROM 90-30 °, semana 6 ROM 90-20 °, semana 7 ROM 90-10 °, ROM completo en la semana 8.

– Entrenamiento de fuerza concéntrico y excéntrico de los músculos glúteos, isquiosurales y pantorrillas.

  • Entrenamiento neuromuscular

– Empezar con entrenamiento neuromuscular con doble apoyo, por ejemplo, en plano inestable (movimientos hacia delante y atrás). Aumentar gradualmente la dificultad:

  1. Añadir desequilibrio, sin que el paciente vea lo que el fisioterapeuta está haciendo.
  2. Entrenamiento a una pierna.
  3. Trabajo en un plano más complicado.
  4. Entrenamiento con los ojos cerrados.
  5. Añadir tareas: por ejemplo, capturar y lanzar una pelota.

– Fomentar la calidad en la realización de los ejercicios (correcta ejecución).

  • Caminar y montar en bicicleta

– Usar muletas si fuera necesario hasta que haya una marcha normal. Practicar caminar a diferentes velocidades y en diferentes superficies.

– Empezar a montar en una bicicleta estática cuando la flexión de rodilla sea de 100 grados. Esto se usará como calentamiento y ejercicio de movilización.


Fase 2

1. Objetivos

Realizar tareas específicas del deporte y trabajo físicamente exigente sin restricciones.

2. Tratamiento

  • Movilidad

– Mantener la movilidad patelofemoral y tibiofemoral completa.

  • Fortalecimiento

– Aumenta en rango de movilidad los ejercicios de cuádriceps en cadena cinética cerrada, hasta ROM completo en la semana 8.

– Aumenta en rango de movimiento los ejercicios de cuádriceps de cadena cinética abierta, hasta ROM completo en la semana 8.

– Añade ejercicios a una pierna (por ejemplo, lunges o sentadillas a una sola pierna).

– Intensifica el entrenamiento de la fuerza de los músculos glúteos, isquiosurales y los músculos de la pantorrilla.

– Disminuye las repeticiones y aumenta la resistencia para todos los ejercicios de fuerza.

  • Entrenamiento neuromuscular

– Aumenta la dificultad de los ejercicios de entrenamiento neuromuscular:

  1. Pasa de entrenamiento estático a dinámico.
  2. Cambia los movimientos hacia delante y hacia atrás por movimientos laterales.
  3. Cambia la previsibilidad, velocidad, dirección y la amplitud de la distracción por el fisioterapeuta.
  4. Saltos a dos piernas, incluyendo rotaciones.

– Sigue prestando atención a una correcta ejecución durante el entrenamiento de fuerza, la marcha y el trote.

  • Caminar y montar en bicicleta

– Empieza a montar en bicicleta al aire libre al inicio de la fase 2.

– Añade entrenamiento cíclico al programa, por ejemplo, elíptica o máquina de remo.

– Comienza a trotar en la semana 10 a 12, pero sólo si se realiza simétricamente y la rodilla no reaccionan con aumento de la temperatura, derrame o dolor.

– Incrementa el entrenamiento cardiovascular (principalmente aeróbico).

  • Entrenamiento deportivo específico

– Comienza el entrenamiento de agilidad bajo la supervisión de un fisioterapeuta.

– Presta atención a una ejecución de calidad.

Fase 3

1. Objetivos

Vuelta al deporte o trabajo físicamente exigente.

2. Tratamiento

  • Movilidad

– Mantener la movilidad patelofemoral y tibiofemoral completa.

  • Fortalecimiento

– Intensifica el entrenamiento de la fuerza específico en ligamento cruzado anterior para tu deporte.

  • Entrenamiento neuromuscular

– Aumenta la dificultad de los ejercicios de entrenamiento neuromuscular:

  1. Saltos a una pierna.
  2. Énfasis en movimientos específicos de tu deporte.

– Sigue prestando atención a una correcta ejecución durante el entrenamiento de fuerza, la marcha, el trote y ejercicios específicos de tu deporte.

  • Caminar y montar en bicicleta

– Incrementa la carrera y monta en bicicleta en duración e intensidad. Adáptalo a los requerimientos energéticos y superficie de tu deporte.

  • Entrenamiento deportivo específico

 Incrementa e intensifica el entrenamiento de agilidad.

– Reanuda el entrenamiento con tu club deportivo.

Posteriormente deberá de seguir un trabajo específico de optimización de la fase final de esta readaptación deportiva e ir integrándose semana a semana de forma gradual a los entrenamientos con el resto del equipo.

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